"Si mi marido me engañara, le cortaría el cuello": Carla Bruni

La ex modelo confiesa en una entrevista a la revista ELLE que si su marido, el expresidente francés Nicolas Sarkozy, le fuese infiel tomaría medidas "extremas" para vengarse.
La ex modelo confiesa en una entrevista a la revista ELLE que si su marido, el expresidente francés Nicolas Sarkozy, le fuese infiel tomaría medidas "extremas" para vengarse.
 La ex modelo confiesa en una entrevista a la revista ELLE que si su marido, el expresidente francés Nicolas Sarkozy, le fuese infiel tomaría medidas "extremas" para vengarse.

Ni el tiempo que pasó en el palacio del Elíseo como Primera Dama ni el hecho de estar casada con un político internacional como su marido, Nicolas Sarkozy, ha conseguido que Carla Bruni - estrella de las pasarelas convertida en cantante- pierda su característica sinceridad o el sentido del humor a la hora de hablar tanto de su vida privada como de su matrimonio con el ex presidente de Francia.

Sin ir más lejos, la modelo no duda en confesar que, si algún día descubriera que su marido -que ha estado casado anteriormente en dos ocasiones- mantiene una relación extramatrimonial, no dudaría en tomar medidas "extremas" para vengarse.

"Si me enterara de que mi marido me engaña, lo tomaría muy mal, realmente mal, eso seguro. Podría llegar a cometer alguna atrocidad, como cortarle el cuello o las orejas mientras duerme, por ejemplo", confiesaó en una entrevista a la edición francesa de la revista ELLE. "Ahora más en serio, creo que hay que evitar serle infiel a tu pareja si se puede, es algo muy peligroso. Es uno de los caminos que acaba conduciendo a la separación. Además, desde mi punto de vista la fidelidad es una condición esencial en un matrimonio", añadió.

Sin embargo, las palabras de Carla no deben malinterpretarse como una alusión a una posible crisis en su matrimonio. Desde que ambos se conocieron y enamoraron mientras Sarkozy -recientemente divorciado de su segunda mujer- ocupaba la presidencia francesa, Carla y su marido han protagonizado un romance que ella misma define como una historia de "novela romántica", fruto de la cual tienen a su pequeña Giulia, de cuatro años. "Con mi marido he descubierto algo que jamás pensé que me sucedería a mí: vivir un verdadero flechazo como en las novelas románticas. Me he convertido en... en la típica mujer de una pareja convencional, algo que pensé que jamás podría ser", reconoce. Hija de un compositor de ópera y una actriz y pianista, ambos italianos, Carla pasó la primera parte de su vida en el país natal de su familia antes de mudarse a Francia, donde debutó como modelo siendo una adolescente. Fue en esa época, tras la muerte de su padre, cuando su madre le confesó que ella había nacido fruto de un idilio que mantuvo -estando aún casada- con un hombre de negocios que había conocido en Brasil, Maurizio Remmert, padre biológico de la artista. "Yo soy una bastarda y me gustan mucho los bastardos, por otra parte", afirma al respecto la intérprete, que considera que sus multiculturales raíces son precisamente uno de los motivos de la química y comprensión que existen entre Sarkozy -de ascendencia húngara, judía y griega- y ella. "¡Mi marido también es de género mestizo, no se parece en nada a esas élites de las que se habla, no forma parte del establishment y adoro eso!".

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