¿Cómo saber si tu trabajo te enferma?

Busca estos focos rojos que te pueden hacer revalorar qué tanto vale la pena dedicarle la mayoría de tus horas a algo que te hace daño.
Busca estos focos rojos que te pueden hacer revalorar qué tanto vale la pena dedicarle la mayoría de tus horas a algo que te hace daño.
 Busca estos focos rojos que te pueden hacer revalorar qué tanto vale la pena dedicarle la mayoría de tus horas a algo que te hace daño.  (Foto: Elle.mx)

A veces jugamos con decir que nuestro trabajo nos enferma, pero entre bromas, puede que sea verdad. El papel que representa tu entorno en tu bienestar es mucho más importante de lo que crees. La mayoría de las personas trabaja más de 40 horas a la semana, pasa más tiempo que en su casa y con su familia por lo que estar en un ambiente laboral saludable es vital para tu bienestar. Puedes comer bien, meditar, pensar positivo y hacer ejercicio, pero estar rodeada de gente negativa o en un ambiente que simplemente te drena y hace daño, puede sabotear mucho del esfuerzo que estás haciendo por mantenerte saludable.

La gente de tu oficina siempre está enferma ¡Hay oficinas en las que todos están enfermos todo el año! Alguna vez trabajé en un lugar donde todos padecíamos de algo. Enfermedades de riñones, tos, presión alta, dolores crónicos de espalda, etc. Tratábamos de tomarlo con humor, pero el que todos estén enfermos a tu alrededor, sin contar las epidemias de gripa, es alarmante. Definitivamente habla de un ambiente laboral poco saludable.

Son más los momentos amargos que los buenos Tu relación con el trabajo es como una relación personal… algo así como un novio o un esposo. Las relaciones no son fáciles y tienen momentos buenos y momentos malos, pero en general si sigues ahí es porque realmente sobresalen las cosas que valen la pena. Reflexiona si realmente son más las cosas buenas que las que odias. Estar feliz y satisfecho con lo que haces es clave para estar saludable. El estar triste o inconforme con lo que haces puede derivar en estrés crónico, hambre emocional o incluso depresión. Estar amargado por tu trabajo solo hará más difícil moverte hacia un estilo de vida adecuado porque hay otro problema de raíz.

Tus jefes o superiores promueven un ambiente poco saludable Los gritos, las humillaciones, la violencia psicológica, pasar horas en juntas promoviendo que te malpases o no comas, la incertidumbre en la toma de decisiones e incluso el incumplimiento de promesas son factores que merman tu salud. También tener horarios sin límites o criticar a otros a sus espaldas genera ansiedad y estrés dentro de un ambiente laboral.

Normalmente un jefe o superior está esperando que actúes de manera similar a como él lo hace. Así que si pone el mal ejemplo, lo más probable es que acabes igual. Sé que no todo mundo tiene la fortuna de tener a un jefe perfecto, pero si de verdad no lo puedes manejar y sientes que te hace la vida miserable, tal vez es tiempo de dejar ese trabajo.

Todos están irritables y estresados Hay lugares de trabajo donde simplemente todo mundo está histérico y si tu no lo estás parece que no te tomas tu trabajo en serio. Todo es un problema, todo es el fin del mundo y la gente se enfoca más en lo que puede salir mal que en buscar una solución. El estrés puede ser un motor para realizar muchas cosas, pero no tiene que ser parte de la cultura de una empresa. Si estás contagiado de esta inercia de siempre tener el peor de los problemas, ¡ojo! El estrés crónico es el mejor amigo de las enfermedades.

Cuando hablas de tu trabajo, la mayoría de las cosas son negativas Claro que este podría ser un tema de enfoque, hay gente que ve el vaso medio lleno y gente que lo ve medio vacío, pero si cada que cuentas o alguien te pregunta lo que haces, no te entusiasma o solo ves el lado malo, algo anda mal. Muchas veces llegamos a un trabajo muy emocionados y conforme pasa el tiempo vamos perdiendo el encanto. Si al pasar de los meses o años no puedes valorar y apreciar también las cosas buenas si no solo las malas y ya no te emociona levantarte a trabajar, tal vez es tiempo de darle vuelta a la hoja.

No te permite realizar tu vida personal Tu trabaja es una parte más de tu vida, no lo es todo. Si no te deja hacer ejercicio, salir con tus amigos, pasar tiempo en casa, comer saludable o simplemente te deja exhausto como para hacer otra cosa que no sea dormir, algo anda mal. La palabra balance de vida suena como una utopía, todos tenemos un equilibrio diferente y definitivamente hay épocas laborales más demandantes que otras, pero nunca debes permitir que un trabajo te haga perder la vida fuera de la oficina. Si además de no tener tiempo, las pocas horas que estás fuera te lamentas o quejas de lo miserable que es tu vida en el trabajo… En serio, un trabajo y un sueldo no valen tu sufrimiento y la pérdida de tu felicidad. Una persona saludable siempre creará entornos y equipos de trabajo saludables. En la medida en la que tu vida laboral promueva tu bienestar, te sentirás más realizado y mucho más comprometido.

Denise Vargas Wellness Coach Bibe

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