¿Qué dice tu lugar de trabajo de tu salud?

Descubre qué es lo que está diciendo de ti el lugar en el que trabajas y como afecta a tu salud.
Descubre qué es lo que está diciendo de ti el lugar en el que trabajas y como afecta a tu salud.
 Descubre qué es lo que está diciendo de ti el lugar en el que trabajas y como afecta a tu salud.  (Foto: Cortesía)

En específico , ¿qué tiene que ver nuestro trabajo con nuestra salud? ¡Todo! Nos afecta de muchas formas y es un factor determinante para gozar de buena salud o padecer enfermedad. Podemos saber muchas cosas de nuestro estilo de vida cuando echamos un vistazo a nuestro lugar de trabajo. Aunque no lo creas, todo el tiempo proyectamos lo que somos y cómo nos sentimos. Desde la forma en que nos expresamos, la ropa que escogemos y evidentemente la forma en la que se encuentran nuestros espacios. En el caso de tu oficina o escritorio, puede que muchas cosas no dependan de ti,como la iluminación o el color de los muebles, pero ten por seguro que después de cierto tiempo, cada quien se encarga de dejar su huella personal.

¿Quieres saber qué dice tu lugar de trabajo? Revisa los siguientes puntos:

1. ¿Cuántas cosas tienes en tu escritorio?

Antes de que contestes que “si por ti fuera no tendrías ni la mitad” o “que tu jefe siempre pide cosas de mil años atrás” o que “cada una de esas cosas tiene un razón de ser”, solo haz el ejercicio. Cuenta el número de cosas que tienes: lapices, plumas, cuadernos, clips (el grupo, no uno por uno), etc. Si tienes demasiadas y no hay un espacio libre en tu lugar, te aseguro que hay mucho de sobra. Siendo consciente de esto, piensa en otros aspectos fuera de la oficina. ¿Cómo está tu coche, cocina o cuarto? ¿Cómo está tu ropa o cuántos recuerditos o cositas tienes que no usas, pero no te puedes deshacer de ellas porque siempre hay una razón? ¿Qué me dices de tus amistades o relaciones? ¿Qué tan difícil es dejar ir las cosas que ya no te sirven?

2. Orden y estructura

Te voy a mencionar un ejemplo clásico. Tienes una entrega urgente o que se vence en poco tiempo, te mueres de estrés y sientes que no vas a terminar. Sabes que tienes que enfocar todos tus esfuerzos a esa tarea y de pronto, te descubres arreglando el cajón desordenado de tu escritorio o un montón de papeles que estaban ahí y no has archivado correctamente. ¿Por qué si lo que importa es la tarea urgente?

Si alguna vez ha sido tu caso, créeme, el orden está subestimado cuando de salud se trata. ¿Has probado dormir en una habitación que es un caos y luego en una que está completamente en orden? Estoy segura que si eres lo bastante consciente notarás que descansas mucho mejor en aquella que está limpia y ordenada. Nuestra mente destina atención al desorden. Cuando te encuentras en un lugar desordenado, pero necesitas concentrarte, tu mente automáticamente tratará de arreglar el caos que hay afuera para poder ordenar tu mente por dentro. Por eso los espacios bien arreglados y ordenados brindan mayor paz, concentración y disminuyen los niveles de estrés que te permiten pensar con mayor claridad y ser más efectivo.

Notas relacionadas:

3. Elementos de felicidad

Dicen que recordar es volver a vivir, y están en todo lo cierto. Ver objetos, fotografías o elementos que te remitan a momentos o relaciones de felicidad produce un efecto tremendamente positivo en tu cuerpo y salud. No se trata de llevarte un álbum de fotos o guardar hasta el muñequito que te salió en la rosca para “llenarte de momentos felices”. Cuando tienes demasiado (regresamos al punto 1) los elementos pierden relevancia. Hacer tuyo el lugar donde te encuentras o tener una frase inspiradora, no solo es motivador, es una excelente forma de darle un buen boost a tu salud todos los días.

4. ¿Qué tanto pasado, presente y futuro hay en tu lugar?

Como lo dije antes, si ponemos atención, somos un libro abierto. Analiza el tipo de cosas que tienes en tu lugar de trabajo, cuantas se refieren a acontecimientos pasados como archivos, muestras o cosas que ya se hicieron, cosas que tienen que ver con el momento presente y cosas que tienen que ver con el futuro.

¿Te da pavor borrar las 48 versiones o copias de un archivo que tienes porque igual las necesitas? o ¿eres de las personas que termina con el proyecto y archiva o borra todo rastro de lo que no necesita más? ¿Cuánto espacio de tu escritorio está destinado para lo que ya fue, lo que está vigente y proyectos futuros? En esa medida probablemente utilices tu tiempo en las áreas de tu vida que no tienen que ver con el trabajo. El exceso de hubieras del pasado o la ansiedad del futuro por lo general nos sobrecargan de estrés. No estoy en contra de la planeación, ni del aprendizaje, pero está comprobado que vivir el presente te ayudará a vivir más ligero y aprender que lo que no se puede cambiar porque ya pasó y lo que puede que nunca suceda porque el futuro es incierto no te debe afectar al grado de vivir en agonía. Vivir en el presente es una excelente forma de procurar tu salud y felicidad.

5. Por último, ¿Qué te hace sentir tu lugar?

Cuando llegas a primera hora y te sientas o paras en tu lugar de trabajo ¿qué sientes? ¿Te da felicidad, te estresa, te gusta, te molesta, te agobia? Sin pensar en todos tus pendientes y labores, pregúntante qué te transmite ese lugar donde pasas tantas horas al día, mes y año. Arreglar tu lugar, te hará sentir mejor, pero si dentro de poco se encuentra igual, revisa qué hábitos tienes en tu vida en general que te hacen regresar a lo mismo. Deshacerte de los papeles que tienes acumulados probablemente no te cambie la vida, pero darte cuenta que así eres en varios aspectos de tu vida y comenzar a realmente hacer algo por eso, probablemente sí.

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