5 aceites que te ayudan a curar la gripa

No importa si tienes tos, fiebre o problemas en la garganta, aquí los aceites que necesitas tener durante esta temporada de frío.
No importa si tienes tos, fiebre o problemas en la garganta, aquí los aceites que necesitas tener durante esta temporada de frío.
 No importa si tienes tos, fiebre o problemas en la garganta, aquí los aceites que necesitas tener durante esta temporada de frío.  (Foto: Cortesía)

En esta temporada de frío –y vaya que si es fría– es muy común que aunque hayas tomado todas las prevenciones necesarias para no enfermarte, termines pescando un resfriado, pero en lugar de sentarte y quejarte de lo mal que te sientes y de las pocas ganas que tienes para realizar tus actividades diarias, pon manos a la obra para sentirte al 100 de nuevo sin necesidad de fármacos. Te compartimos cinco de los aceites que te liberarán de lo peor de resfriarte: los síntomas.

1. Para la congestión: No hay nada más incómodo que no poder respirar bien y necesitar tener la boca abierta para que el oxígeno pase a tus pulmones para mantenerte con vida. Ponle fin a esto mezclando unas cuantas gotas de aceite de menta con aceite de coco y unta un poco sobre tu pecho y bajo tu nariz. Sentirás alivio inmediato y además tendrás un olor exquisito.

2. Para la tos: Para evitar a toda costa esa “tos de perro” no existe mejor solución que el eucalipto, gracias a sus increíbles propiedades antiinflamatorias. Masajea la planta de tus pies con unas cuantas gotas de aceite de eucalipto y después ponte unos suaves y calientes calcetines justo antes de dormir. ¡Amanecerás renovada!

3. Para el dolor de garganta: Líbrate de ese insoportable dolor que en ocasiones no te permite ni hablar. Agrega un poco de aceite de orégano a agua caliente –lo más caliente que la soportes– y realiza unas cuantas gárgaras de un par de minutos a lo largo del día, te aseguramos que sentirás un gran alivio al terminar el proceso. Además, el orégano te ayudará a eliminar los gérmenes de tu cuerpo rápidamente.

4. Para la fiebre: Si tu temperatura está más elevada de lo normal, prepárate un buen baño de agua tibia y agrégale a tu agua manzanilla y aceites de árbol de té y de limón. Esto mejorará tu circulación provocándote una buena y relajánte sudadita con la que se te quitará la fiebre naturalmente.

5. Para poder dormir: Tratar de dormir cuando tienes todos los síntomas anteriores es una tarea casi imposible, a menos que intentes con esto: llena una pequeña botella que contenga una tapa rociadora con agua y aceite esencial de lavanda, una vez que tengas la mezcla lista, rocíala sobre tu almohada, te aseguramos que sentirás los efectos relajantes de inmediato ayudándote a conciliar el sueño.

¡Ya no hay excusa! Disfruta de todos tus días al máximo sin que un pequeño resfriado te detenga.

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