Tomarse selfies causa más muertes al año que ataques de tiburón

¿Quién iba a pensar que tomarse una foto sería tan peligroso? Según un estudio, más de una decena de personas han muerto en 2015 tras disparar su cámara.
¿Quién iba a pensar que tomarse una foto sería tan peligroso? Según un estudio, más de una decena de personas han muerto en 2015 tras disparar su cámara.
 ¿Quién iba a pensar que tomarse una foto sería tan peligroso? Según un estudio, más de una decena de personas han muerto en 2015 tras disparar su cámara.

Tomarse una selfie ya es un obligado en toda red social. Sin embargo, esta práctica que parece tan inocente podría convertirse en un pase a la muerte.

Millones de personas se toman selfies diariamente, ya sea para mostrar el lugar en el que se encuentran, alimentar su ego o compartir un recuerdo con sus amigos. Pero esta tendencia que se ha disparado gracias a las cámaras frontales de los teléfonos celulares está causando más muertes que un ataque de tiburón.


Al año, más personas mueren por tomarse una selfie que por un ataque de tiburón.
 Al año, más personas mueren por tomarse una selfie que por un ataque de tiburón.  (Foto: Reddit.com)

Sí, según un recuento hecho por la página de Internet Mashable.com, en lo que va de 2015 son 12 los casos de personas que han muerto tras intentar tomarse una selfie, contra 8 personas atacadas por un tiburón y que han sufrido el mismo destino.

Notas relacionadas:

Bailarín estrella fallece al intentar tomarse una selfie

Alberto de Mónaco prohibirá los selfie sticks en Mónaco

Disneyland le dice "NO" al selfie stick

El último caso del que se tiene información es de un turista japonés de 66 años llamado Hideto Ueda, quien cayó de unas escaleras en el Taj Mahal tras querer tomarse una selfie en esta maravilla del mundo.


Además de no conocer los alrededores, otra causa de muerte son los objetos en movimiento.
 Además de no conocer los alrededores, otra causa de muerte son los objetos en movimiento.  (Foto: Reddit.com)

De hecho, este es el primer motivo de muerte: no estar pendiente de los alrededores mientras se dispara la foto; el segundo involucra coches, trenes y cualquier objeto en movimiento que se dirija hacia la víctima.

Otra historia muy sonada fue la del bailarín Giorgi Mshvenieradze del Ballet de Georgia, quien cayó a una laguna y se ahogó tras querer tomarse una foto.

Newsletter
Ahora ve
No te pierdas