Rihanna, reina de los excesos
en su gira 777
Bang Showbiz @quien
Viernes 16 de noviembre de 2012 a las 10:00

 

Rihanna
La cantante compartió bebidas con sus amigos personalmente. (Foto: Getty Images)

La estrella del pop ha arrancado la original gira que la llevará por siete ciudades distintas en los próximos siete días con la primera fiesta a bordo de su Delta Boeing 777. Su aventura llenó el avión de champán, coñac y tequila en el trayecto de Los Ángeles a Ciudad de México para su concierto en este país. En donde por cierto, vimos a Pepe Díaz y Eiza González juntos después de haber terminado.

 

Algunos de los fans más afortunados viajarán en esta intensa semana con la artista, junto con un importante grupo de periodistas que relatarán la experiencia. Además, esta minigira supone la presentación del nuevo disco de Rihanna, 'Unapologetic', que podrán disfrutar en concierto sus seguidores de los continentes americano y europeo.

 

"¡Hola! Estás en el 777, ¡emborrachémonos! ¡Los quiero! Transformaremos este avión en un autobús de gira. Prácticamente vamos a vivir aquí dentro durante una semana: durmiendo, celebrando, y todos juntos. Va a ser una aventura en toda regla. Mi intención es que sea una aventura de rockandroll y quiero que cuando acabe sea lo mejor que haya hecho en mi vida", les gritó la cantante a los pasajeros desde el megáfono del avión.

 

A continuación, Rihanna procedió a compartir alcohol a sus amigos personalmente y nadie pudo descansar ni un momento debido a la intensidad de la fiesta.

 

"¿De verdad quieren irse?  Aquí queda más coñac. ¿Quién quiere un poco?", preguntó.

 

Poco antes de aterrizar en México, los invitados recibieron un regalo muy especial que preparó personalmente la protagonista y que incluía calcetines para el vuelo, una camiseta, perfume y una pulsera de diamantes, en referencia al título de su primer sencillo, 'Diamonds'.

 

"Parece barato, pero si se fijan en la letra pequeña, verán que son diamantes de verdad, así que no quiero que nadie pierda la pulsera. Jamás podrán decir que nunca tuvieron un diamante en su vida", comentó.

 

Poco después, la cantante y su equipo -que suma 18 profesionales entre seguridad, estilistas y un masajista- fueron escoltados por la policía hasta el recinto donde se celebró el concierto. Apesar de los excesos en las horas previas, Rihanna actuó ante las 2.000 personas que la esperaban en la capital mexicana antes de poner rumbo a Toronto, donde actuó anoche. Ahora, su avión cambia de continente, ya que Estocolmo es la próxima parada en la excéntrica gira de la estrella.

 

GMD