Kylie Minogue derrocha talento
en el Palacio de los Deportes
Chilango.com/ Luis Del Valle
Viernes 13 de mayo de 2011 a las 15:00
La cantante australiana se presentó por primera vez en la Ciudad de México, ante cientos de fans que corearon sus canciones.

 

Kylie
Kylie Minogue en su tour de Afrodita. (Foto: Tomada del sitio de Chilango.com)

El escenario era imponente, una estructura similar al Partenón, dos pisos de escenario, tres escaleras y una pantalla detrás de las columnas que mostraba imágenes relacionadas con el mar, agua y el imaginario grecorromano. Eso se veía en punto de las 9 de la noche, minutos antes de que Minogue subiera al escenario para dar su primer concierto formal en el Distrito Federal. La euforia del público, que había tenido que soportar a un pésimo DJ como telonero, era cada vez más grande mientras la voz de la cantante se escuchaba a lo lejos pero ella permanecía oculta.

 

Fue entonces que Minogue salió del centro del segundo piso del escenario en una ostra dorada gigante para interpretar "Aphrodite". De ahí en adelante la presentación de Kylie se convirtió en una gran demostración de extravagancia y baile. Harpas humanas, un Pegaso dorado, un gigantesco busto de Kylie, muchos cambios de vestuarios (que estaban inspirados desde gladiadores hasta coristas de Las Vegas), columpios humanos, un carruaje jalado por "esclavos", espectaculares visuales y muchas otras cosas sirvieron como complemento para la presentación de la cantante. Sin embargo, fue un exceso ya que en lugar de hacer resaltar a la talentosa intérprete, tantas elementos en el escenario hacía que el público dejara de ponerle atención a Kylie que con su carisma y talento tiene lo suficiente para entretener a miles.

 

El setlist principalmente se basó en "Aphrodite", el último disco de Minogue que a pesar de que suena muy bien en vivo, no tenía el impacto de los sencillos anteriores de la australiana. La excepción fueron "Get Outta My Way", "Put Your Hands Up (If You Feel Love)" y la encargada de cerrar el concierto "All the Lovers", que afortunadamente no fue cantada en español. En cuanto al resto de las canciones Kylie interpretó un poco de todo, desde "The One" hasta "Spinning Around" pasando por "In My Arms" (también afortunadamente sin Aleks Syntek) y " The One".

 

Kylie
La talentosa cantante australiana lució como una verdadera diosa en el escenario. (Foto: Tomada del sitio de Chilango.com)

 

Probablemente la que más prendió al público y la más coreada de la noche, fue "Can't Get You Out of My Head" que tuvo un arreglo muy diferente, se podría decir que fue una versión rock de la canción, pero que sin importar esto, logró que cada una de las personas del Palacio se pararan a bailar. Otro tema que tuvo un arreglo diferente y que también logró una fuerte reacción en la audiencia fue "Slow", que fue interpretada en jazz y al final en una versión más cercana a la del álbum.

 

Sin embargo, uno de los grandes problemas del concierto fue que, al ser el primero en el DF, había muchas expectativas. Tantas canciones de Aphrodite, arreglos muy diferentes en dos de los sencillos más famosos y la falta de muchos éxitos dejó a más de uno con ganas de más.

 

Un gran momento de la noche fue cuando Kylie interpretó brevemente, a petición del público, estrofas y el coro de "In Your Eyes" y "Chocolate". El público reaccionó con gritos y aplausos ante las dos canciones demostrando que, un par de sencillos más hubieran sido el toque extra que le hizo falta al concierto.

 

Kylie
Minogue prendió al público con sus nuevas canciones. (Foto: Tomada del sitio de Chilango.com)

 

Sobre Kylie, ¿qué se puede decir? Es una gran intérprete del pop, tiene un don como el de pocos y su impresionante habilidad de sonreír sinceramente a lo largo de toda la noche es suficiente para conquistar a cualquier. También dejó claro que tiene una gran voz y lo demostró durante "If You Don't Love Me", recibiendo muchos gritos de "I love you Kylie" por parte del público.

 

Tuve la oportunidad de ver a Kylie el año pasado cuando vino a un evento de una estación de radio y a diferencia de aquella presentación, aquí se notaba físicamente cansada. Tal vez era la altitud, o el cansancio acumulado de la gira, pero a diferencia de aquella vez, aquí la cantante no se veía tan enérgica durante las coreografías y en los espacios entre cada canción.

 

El Palacio de los Deportes estaba lejos de estar lleno, pero la mayor parte de los asistentes eran fans de corazón. Muchos aprovecharon para disfrazarse siguiendo el tema grecorromano y la mayoría nunca dejó de aplaudir a la australiana hasta casi hacerla llorar. Kylie contestó a la audiencia con la misma emoción y prometió regresar para darnos más show e interpretar más canciones. Esperamos que así sea.