Con un brillante vestido dorado, que acentuó sus grandes curvas, la cantante se presentó anoche en el Anfiteatro Gibson, en donde demostró una vez más que sigue siendo una diva de los 90, con ese talento vocal y carisma que la caracterizan.
Mariah, quien comenzó su actuación con un vestido largo con olanes, mismos que después desprendió, deleitó a los asistentes con "Angels Cry", "Always Be My Baby", "My All" y cerró con "Hero" (1993). De este tema dijo que la gente se lo seguía pidiendo porque "los ha ayudado en tiempos difíciles".