A sus 33 años este sexy funcionario de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo tiene una gran pasión por el mar y la naturaleza; y ésta lo ha llevado a buscar un refugio en sus rincones consentidos como Isla Mujeres o la laguna de Bacalar. Su pasión es nadar en Cozumel y no es raro encontrarlo en la Santanera en Playa del Carmen o en el 8 de Tulúm. Le gusta mucho la lectura. Sus piernas son el deseo de muchas mujeres. Tiene una gran adicción: las computadoras, los iPods (en los que no puede faltar la música de Cold Play) y los zapatos Prada, que pueden llegar a ser su perdición.
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