Lo varonil no quita lo valiente y David nos lo demostró en Sortilegio y en la vida real. Es de esos hombres que siempre enaltecen a la mujer y consideran que la sencillez es una virtud seductora. Es abogado de profesión y le encanta escuchar a Lenny Kravitz y Nirvana en su iPod. Asegura que su carrera de actor lo obliga a cuidarse y no le importa que le digan que es metrosexual. Así que cada vez que va a la playa de San Carlos Nuevo Guaymas, no duda en lucir su escultural cuerpo.